Con las primeras noches frías, las ratas en invierno buscan un lugar cálido, seco y con comida cerca. Y casi nunca entran por donde uno espera. En Anticípate lo comprobamos cada temporada: buena parte de los avisos de desratización en Pontevedra empiezan por un hueco pequeño que nadie había revisado. Repasamos los siete puntos por los que más se cuelan.
Un dato antes de empezar: el tamaño importa
Para entender cómo entran las ratas en casa hay que saber que su cuerpo es muy flexible. Un ratón pasa por una abertura de poco más de medio centímetro y una rata por un hueco de entre uno y dos centímetros. Si cabe la cabeza, cabe el resto. Con esa medida en mente, localizar los puntos de entrada de ratas resulta mucho más sencillo.
Los 7 lugares por donde suelen colarse
Bajos de puertas y portones de garaje: el desgaste deja rendijas que se convierten en la vía más directa.
Pasos de tuberías y cables: donde una instalación atraviesa el muro suele quedar un anillo sin rellenar.
Rejillas de ventilación de sótanos: si están oxidadas, rotas o con la malla muy abierta, son una puerta perfecta.
Desagües y arquetas: las ratas se desplazan por la red de saneamiento y aprovechan tapas mal ajustadas.
Tejados y vegetación pegada a la fachada: trepan por enredaderas, ramas o canalones hasta la cubierta.
Grietas en muros, cimentación y juntas: la humedad y el paso de los años abren fisuras que ellas agrandan a mordiscos.
Trasteros, leñeras y gateras: espacios poco transitados donde pueden instalarse sin que nadie las vea.
Si no llegas a alguno de estos puntos, es mejor que lo revise un técnico. Y si ya hay actividad, realizamos el control de plagas en el mismo día.
Cómo revisar y sellar cada acceso
La regla es sencilla: hay que sellar huecos para evitar roedores con materiales que no puedan roer. La espuma o la silicona solas no bastan, porque las atraviesan enseguida. Funcionan mejor la malla de acero, el mortero, los burletes con refuerzo metálico en las puertas y las rejillas de malla fina en los respiraderos.
Haz la revisión antes de las lluvias fuertes y repítela tras cualquier obra. Recorta también la vegetación que toque la fachada y guarda leña, pienso y basura lejos de las paredes. Si encuentras excrementos, marcas de roce o restos mordisqueados junto a uno de estos puntos, ya hay actividad: el sellado de huecos contra roedores en Pontevedra debe ir entonces acompañado de un plan de prevención y control de plagas que ataje el problema desde el origen.
¿Quieres una revisión de accesos de roedores en Pontevedra?
Adelantarse siempre sale más a cuenta que actuar cuando la plaga ya está dentro. Si quieres que repasemos contigo estos siete puntos y te digamos qué conviene reforzar, habla con nuestros técnicos en control de plagas. Te ayudaremos a pasar un invierno tranquilo y sin visitas inesperadas.